23 de octubre de 2011

Los cierres de campañas




Acidonitrix








Hoy finalizan las manifestaciones de las campañas electorales. De mañana en adelante sólo podrán realizarse actos en recintos privados, como lo señala la reglamentación electoral. Continuarán los esfuerzos casa a casa de los diversos candidatos a la alcaldía o al concejo. Ya las cartas están jugadas.
De programas, muy poco qué decir. Salvo Javier Uribe Motta, que se preocupó por dar una publicidad amplia en el periódico, y de Luis Jesús Maldonado Barrios, quien lo presenta en un plegable que amablemente entrega cuando visita nuestros hogares. En el fondo su amabilidad y trabajo no logran que olvidemos su rol como miembro de la familia Maldonado: hermano del exconcejal Adolfo Maldonado y del concejal Miguel Ángel Maldonado Barrios, uno de los famosos 8 concejales en investigación de la fiscalía, por motivos de peculado por enriquecimiento ilícito.
Lo cómico, o tradicional de estas campañas, es que los candidatos hablan de compromisos que no incluyeron en sus programas; lo más seguro es que algunos sólo tendrán en mente los contratos con sus paniaguados. Lo demás, poca veracidad hay que darle.
El cierre de Luis Alirio Vásquez es indicativo de la apatía que experimentan los votantes en general, y por algunos candidatos en particular. Lo diciente es el hecho de que aumentaba la audiencia cuando don Jediondo gritaba a todo pulmón sus chistes de mal gusto e indecentes, pero luego mermaba dramáticamente la presencia de personas cuando llegaban los discursos de los políticos.
En algunas de las otras campañas se siente el desaliento y la frustración de saber que en ocasiones sólo los buscan los avivatos para que les dé dinero con destino a pagar facturas, mercados o drogas. Es más, en ocasiones los candidatos al concejo únicamente se afanan por los votos con miras a su curul, dejando de lado la campaña de apoyo a su candidato a la alcaldía. Aspiran a salir como concejales, dispuestos a venderse después al mejor postor. Es decir, a quien gane como alcalde.

20 de octubre de 2011

La reforma ignorativa

... porque no es educativa, sólo ignora a las Universidades públicas y privadas, a los profesores, a los estudiantes, a los padres de familia... 

La reforma antieducativa....
Es una reforma promovida por parásitos sociales o ¿antisociales? Como lo dicen en un cartel... deforma. Sobran las palabras.


Lo único cierto es que toda la sociedad, toda, pero toda toda, debe protestar... Es el futuro de nuestros hijos. No podemos vacilar. Es un momento decisorio.





19 de octubre de 2011

La 'saga' de los Aguilar....

Por Acidonitrix




...que bien puede ser a la 'zaga' de los Aguilar, es decir, atrás, al culo de ellos, de huele pedos... y bien hediondos. 

Como muchos se hacen de los pendejos y miran a otro lado, para dañarle a esos ciegos inmorales la justificación de que 'nada sabían', publicamos este video que corre por la red. 


Tiene que ver con la corrupción por parte del escudero de los paramilitares de Castaño y de los Rodríguez Orejuela, y poco, muy poco sobre su hijo. ¿Pero que puede decirse de un inexperto e ignorante, que es candidato porque el coronel casi le da correa porque no quería ser candidato a la gobernación? ¿Y acaso algunos van a votar por un incapaz, que, además, es representante de un historial de corrupción?









18 de octubre de 2011

¿Ya hasta sin derecho a la educación ?

Lo que está en juego con la ley 30 es algo muy grave. Se trata de la educación de los jóvenes en el día de hoy, y la de sus hijos en el de mañana. Claro, esto para quienes crean que sus hijos merecen un futuro mejor. Para los que consideren que sus vástagos nada valen, alinéense con este gobierno y apóyenlo, para que garanticen que sus hijos vivan en el atraso.


Aquellos que sientan dignidad y preocupación deben luchar por la educación pública. Los invitamos a ver el siguiente vídeo sobre la ley 30.






16 de octubre de 2011

¿A quién beneficia el TLC?

Senador Jorge Robledo


TLC con Estados Unidos: lo peor para Colombia en 192 Años
Jorge Enrique Robledo, Bogotá, 14 de octubre de 2011.
--------------------------------------------------------------------------------------------
El TLC con Estados Unidos es lo más malo que le ha ocurrido a Colombia luego de la Independencia de España, el 7 de agosto de 1819. Porque lleva las relaciones entre los dos países a unas muy parecidas a las que tuvo la Nueva Granada con la Corona española, le arrebata al país toda posibilidad de resolver sus graves problemas económicos, sociales y políticos, condenándolo, mientras dure el Tratado, a la pérdida de la soberanía, el atraso científico y productivo, la desnacionalización económica, la concentración de la riqueza, el maltrato laboral y ambiental, la corrupción, el desempleo y la pobreza. Ganarán, sí, los pocos colombianos que logren separar su suerte personal de la de la nación, al conectar sus intereses con los de las trasnacionales que avasallan a Colombia.

El Tratado tiene 23 capítulos y 1.300 páginas que reglamentan en detalle toda la economía colombiana: exportaciones e importaciones, agro, industria y servicios, inversiones extranjeras, sector financiero, telecomunicaciones, propiedad intelectual, compras públicas, asuntos culturales, laborales, ambientales y sanitarios, en fin, todo. Ninguna norma nacional podrá contener nada que contradiga su texto, pues este equivale a la Constitución económica de Colombia. El TLC, además, no podrá modificarse sin permiso de Estados Unidos y su derogatoria unilateral por parte de Colombia, que puede darse, tendría que obligar a las trasnacionales a soltar la presa.

Los TLC están montados sobre mentiras. No es cierto que para venderle a Estados Unidos haya que tener un TLC con ese país: nadie en Europa lo tiene, ni China, ni Japón, ni Brasil. También es falso que a los países los desarrollen los extranjeros, y más si solo invierten cuando les garantizan monopolios y materias primas, impuestos y mano de obra baratos. Tampoco es verdad que los estadounidenses desmontarán sus descomunales subsidios industriales y agrarios. Y es falaz afirmar que a Colombia se le impone lo que hicieron norteamericanos, europeos y japoneses para desarrollarse. Por el contrario. El TLC le quita los principales instrumentos que esas naciones usaron para construir sus economías.

Colombia no negoció un TLC con Estados Unidos. Los llamados “negociadores” fueron un grupito de “hombres sí”, a cuyo director, el ministro de Comercio, no le dio vergüenza salir del cargo para irse a Washington a un puesto en el Banco Mundial. Que todos los TLC de América sean iguales obedece a que las trasnacionales le indican a la Casa Blanca cuáles son sus intereses y esta se los convierte en tratados. Las diferencias se limitan a establecer el plazo en el que la industria y el agro de los países víctimas perderán toda protección, es decir, a darles orden a las quiebras: quiénes en el primer año, quiénes en el quinto y quiénes el décimo, que suele ser la desprotección más tardía.

El libre comercio no va a empezar en Colombia con los TLC. Lo inició César Gaviria y avanzó en los gobiernos siguientes. Lo nuevo es que buscan profundizarlo y hacerlo irreversible. Y dos décadas de ruina y retrocesos industriales y agropecuarios por las mayores importaciones, de desempleo y pobreza, al igual que de unas exportaciones limitadas a los mismos productos agropecuarios y mineros de siempre, muestran la falacia de los pajaritos de oro que pintan con el TLC con Estados Unidos, a cuyos daños se sumarán los tratados con Canadá, la Unión Europea y Corea.

Si este TLC era malísimo en 2006, cuando se negoció, ahora es peor. Primero, por la grave crisis estadounidense y mundial. Y segundo, porque la revaluación ha disminuido en 20% la competitividad nacional, revaluación que tiene como causa principal que Estados Unidos reducirá las importaciones y aumentará las exportaciones como sea, incluso imprimiendo dólares sin parar, en algo así como una gran falsificación de moneda.

Las privatizaciones son parte del libre comercio. Por eso Santos no desmonta el sistema de las EPS, estrangula financieramente a las universidades públicas y busca legalizar el lucro en la educación, negocio impuesto por el capítulo de inversiones del TLC con Estados Unidos. Y otra vez se demostró, esta vez con Obama y sobre el caso de los crímenes contra los sindicalistas colombianos, que Washington permuta negocios por derechos humanos (Libro “El TLC recoloniza a Colombia” en http://bit.ly/jho8XW).


7 de octubre de 2011

¿Piratas buenos o piratas malos?

Por Acidonitrix








No vamos a redundar en comentarios, pues el video es sumamente claro. Pone de presente la doble moral de los 'países democráticos' del mundo, en especial de Europa, la gran puta universal. Generan la miseria, la violencia, para dividir a los países y expoliarlos sin misericordia. Se alían con tránsfugas y corruptos de los países locales para tener las manos libres. Y, en este panorama miserable, descuella por su doble moral la ONU. 


Parodiando a Jesucristo: el que tenga tripas y un tris de pensamiento independiente, que vea este video hasta el final, y que lo difunda. Es una tarea democrática mínima.









4 de octubre de 2011

Recuerdos de Álvaro Uribe Vélez y del exgobernador Aguilar

Por Acidonitrix








Ya que pasó la turbamulta de la presencia del expresidente Uribe y del pichón Aguilar, el hijo del exgobernador, debemos darle las gracias al primero; bueno, igual al segundo, pues se presenta como el heredero del hoy prisionero por parapolítica.

A AUV y al exgobernador debemos estarles eternamente agradecidos por haber regalado, que no vendido, la Electrificadora de Santander, a las Empresas Públicas de Medellín.  En lo que fue a todas luces un negociado infame contra el departamento.

Debemos agradecer inmensamente el que se haya vendido, igual regalado, a Ecogás. Para envolatar el asunto, el expresidente prometió dinero para la construcción de la vía a Cúcuta, que es de importancia nacional, pero, como todas sus promesas, no llegó. ¿Se iría para la construcción de las suntuosas vías en Antioquia? Y nosotros los santandereanos, bien... por arrodillados.

Una pequeña reflexión: mientras aquí en Lebrija nos pisamos los callos por mirar al liliputiense expresidente, en Bucaramanga le fue como a los perros en misa. Sólo le asistieron 300 personas a la manifestación de apoyo a Martha Pinto de Hart. ¿Será que allá no son tan pendejos?

Una duda, ¿se habrá averiguado algo más sobre el supuesto accidente que le causó la muerte al general Martín Orlando Carreño? Porque oportuno si fue ese accidente... 

2 de octubre de 2011

¡No todo vale... Dr. Uribe!


Por Koestler











Hoy el Dr. Javier Uribe hace un relanzamiento de su campaña, esta vez en ‘malas compañías’. Tal vez lo dejó con un sabor de insatisfacción su lanzamiento de campaña porque no llenó el lugar escogido para tal fin. Pero, es justo decirlo, estaba rodeado de un equipo de candidatos al concejo que carecen de antecedentes de corrupción. Es más, algunos se han distinguido por su defensa de los intereses de la comunidad, como Alonso Valenzuela y Jairo Santos; otros, han demostrado sensibilidad social, dinamismo y capacidad organizativa y de convocatoria como Fulvia Santamaría Acosta.

Todos saben que Pedro José Pinzón es un empresario justo y excelente ciudadano, y, por ende, un buen prospecto en una lista de concejo. Afirmaciones similares pueden hacerse de las damas y demás candidatos que conforman la lista y apoyan las aspiraciones de Javier Uribe, la mayoría capaces, estudiosos, gestores comunitarios. En fin, una nómina de lujo, que destaca entre las listas de apoyo a las demás campañas, algunas más dignas de un Carrasco que de un concejo municipal.

¿Acaso el candidato Javier Uribe duda de su propia fuerza y de la de sus candidatos al concejo, y se ve, por tanto, constreñido a montar un espectáculo de circo trayendo al otrora poderoso Álvaro Uribe Vélez, un expresidente del que a diario se revelan más hechos bochornosos de contubernios políticos, corrupción y crímenes durante su gobierno? ¿Mejora el hecho con aumentar el tablado de su circo con el inexperto, ignorante y desconocedor candidato a la gobernación, Richard Aguilar, cuyo único mérito es ser hijo del exgobernador, hoy prisionero por parapolítica?

Al respecto es justo recordar que los apoyos de Uribe Vélez, más que brindar quitan. Si lo duda, observe cómo sus aupados en Antioquia y Bogotá, van de capa caída, porque donde existen electores que se precian de valorar su voto abandonan las campañas donde este personaje de ingrata recordación hace presencia.

Es cierto que el Dr. Javier Uribe considera que nosotros los electores de Lebrija somos muy primitivos y emocionales, y que asistiremos atraídos por el espectáculo;  pero puede que sus pretenciones se vuelvan en contra, por la repugnancia que las gentes de bien sienten por quienes han hundido este país en un mar de corrupción y violencia. 


¡Una cosa es ir a ver y otra votar!


¡Qué penoso espectáculo!