2 de octubre de 2010

Lo que sabía el papa, según CNN

Tomado de elespectador.com 30 Sep 2010

Juan Carlos Botero

Por: Juan CArlos Botero

EN VEZ DE BORRAR UN ESCÁNDALO ahora la Iglesia tiene dos.

Porque al callar las denuncias en contra de sus curas por abuso sexual y maltrato, el Vaticano ha cometido otra falta igual de grave: el encubrimiento de esos mismos actos criminales. La paradoja es que su temor al escándalo generó otro sin precedentes, uno que salpica al Papa, y gracias a CNN ahora la opinión pública lo conoce en detalle.

La investigación de Gary Tuchman titulada “Lo que el Papa sabía”, presentada por primera vez esta semana en CNN, relata una historia de infamias. Enfoca su atención en el Papa: su inacción ante curas pedófilos y su persecución a otros religiosos por desviarse de la línea oficial del Vaticano. El programa revela que el Papa ignoró las súplicas de víctimas y clérigos de expulsar a ciertos curas de la Iglesia, incluso aquéllos condenados por la justicia, y dilató medidas que habrían salvado a otros jóvenes de las atrocidades. Peor aún: el Papa protegió esos curas y los trasladó de las parroquias en donde habían hecho horrores, a otras en donde repitieron, impunes, vilezas infernales.

CNN señala que la oficina del entonces cardenal, Joseph Ratzinger, conocía las denuncias por abuso sexual contra Lawrence Murphy en Wisconsin. Durante 20 años este cura abusó y violó a 200 niños del Colegio St. John en la ciudad de Milwaukee, con un agravante: todos eran niños sordos. Es el caso de Terry Kohut, que contó su historia al aire y es el primero que demanda al Papa con nombre propio por su pasividad ante el ultraje. Víctimas y obispos le pidieron al cardenal castigar a Murphy y expulsarlo de la Iglesia. Ratzinger nunca lo hizo. Sólo lo trasladó a otra diócesis en donde cometió más delitos, y murió en 1998, aún con su vestidura de sacerdote católico.

El cardenal Ratzinger tampoco hizo nada en casos igual de graves. En Grafing, Alemania, el cura Peter Hollerman violó niños durante siete años y luego fue transferido a otra parroquia en donde hizo lo mismo. Aunque el Vaticano fue informado a tiempo del delito, Ratzinger autorizó el traslado, y CNN halló la orden firmada de su puño y letra.

Igual Steven Kiesle, cura condenado dos veces por pedofilia. Una década después de su primera condena, Kiesle seguía de sacerdote. Él mismo se quiso retirar de la Iglesia, pero Ratzinger se opuso —durante seis años—. Por su lado, el cura Alvin Campbell se declaró culpable de crímenes contra menores y pagó un condena de 14 años en la cárcel. Un obispo pidió que lo echaran de la Iglesia, pero Ratzinger se negó. ¿Por qué? Necesitaban el permiso del criminal para tramitar su expulsión.

Estos casos asombran por la inacción de Ratzinger. En cambio, ¿contra quién sí actuó y con virulencia? Contra sacerdotes como Thomas Reese, director de la revista America, por publicar artículos “polémicos”. Ratzinger fue tan feroz contra estos curas que lo apodaron El rottweiler de Dios, y castigó a docenas de ellos por desviarse de la línea oficial de Roma.

Esta tragedia tiene varios culpables, cada uno con su propia cuota de responsabilidad. Pero CNN revela que al papa Benedicto XVI, por el cargo que ocupó en ese tiempo, más lo que hizo o dejó de hacer para ayudar a niños indefensos, víctimas de curas voraces, le corresponde la cuota más importante.

1 de octubre de 2010

Apoyemos al Dr. Santos




Por Acidonitrix

Mi apoyo al Dr. Santos

Que a nadie le quede la menor duda de mi apoyo irrestricto al Dr. Juan Manuel Santos en su protesta por la oposición a que el Dr. Álvaro Uribe Vélez sea catedrático en la Universidad de Georgetown. No faltaba más.

Para nosotros los colombianos es un alto honor que el Dr. Uribe sea profesor en tan prestigiosa universidad. Él es un hombre polifacético: así como hoy puede dictar una conferencia sobre el desarrollo de la democracia moderna hasta el nivel del “Estado de opinión” (es decir lo que deben pensar los tontos que son manipulados por los medios de masas), mañana puede realizarla sobre la “transmutación de la materia”, como por ejemplo, “El arte de convertir las AUC en BACRIM, y no quemarse en el intento”.

Una sabio tan grande requiere de nuestro apoyo nacional, y en tal sentido JUANMA tiene razón. No creo, ¡que va!, que lo haga por la necesidad de mantener al Patrón del Ubérrimo lejos, donde no joda con su egolatría napoleónica. Ni hay que pensarlo. Es que AUV lejos piensa mejor..., mejor... y mejor.

Me pregunto: ¿No habrá un cargo de catedrático en Marte?



Solidaridad

Mis deseos más sinceros por la pronta recuperación de nuestro co-columnista KOESTLER, quien se halla en grave estado de salud. Espero que prontamente esté en su plenitud física e intelectual.

24 de septiembre de 2010

Dos contradicciones en América Latina









Por Isaac Bigio


Brasil y Santa Lucía

Dos contradicciones en América Latina


En América Latina Brasil y Santa Lucía ostentan los lugares opuestos en cuanto al tamaño de su población y territorio. El primero es el mayor de todos y el segundo uno de los más chicos.

Santa Lucía es una isla antillana con solo 616 km2 y unos 175,000 habitantes. Brasil, en cambio, tiene una población más de mil veces superior (casi 200 millones de habitantes) y un área casi 14,000 veces mayor (8,514,877 km2).

Estas dos naciones tienen en común una fuerte influencia africana y una pasión por carnavales. Sin embargo, a nivel de premios internacionales ambos ocupan lugares opuestos. En el mayor deporte de todos los tiempos Brasil es quien más copas detenta mientras que Santa Lucía nunca ha entrado a un solo mundial.

En cambio, en cuanto a premios Nobel se refiere (el principal galardón que se otorga a cada una de estas 6 especialidades: física, química, medicina, literatura y economía) a nivel mundial Santa Lucía es el Estado que tiene la relación más alta entre haber conseguido éstos y su cantidad de habitantes, mientras que Brasil es la potencia geográfica que menos de esos galardones ha conseguido.

Brasil solo ha logrado un Nobel (el de medicina de 1960), el mismo que recayó en Sir Peter Medawar (1915-87), un británico que solo pasó sus 3 primeros años de vida en Petrópolis y el resto de sus 72 años en Reino Unido (país que ha tenido 117 premios Nobel).

Santa Lucía ha conseguido dos Nobel. Uno al de economía de 1979 a Sir William Arthur Lewis (foto izq.)(la única persona de raza africana que haya recibido ese galardón) y otro al de literatura de 1992 a Derek Walcott. (Fot. der.) Algo que distingue a estos santa-lucianos es que ellos detentan la mitad de los 4 premios Nobel otorgados en las 5 disciplinas de ciencias y artes a gente negra. Los otros 8 negros que han recibido un Nobel han sido al de la paz, lo que muestra, paradójicamente, cuan envueltos en violencia se encuentran los que provienen de la raza que más guerras y discriminación padecen.

Pese a que cualquier latinoamericano debería estar orgulloso de saber que uno de los países que integra a su región tiene todos esos meritos, más del 99% de ellos no sabe de eso o si quiera de que esa nación existe o donde está localizada.

Es más, muchos ni siquiera cuentan a Santa Lucía como si fuera parte de América Latina, pues su jefa de Estado sigue siendo la reina británica. No obstante, el 75-90% de la población de Santa Lucía habla un derivado del francés (un porcentaje mayor a los de hablantes nativos de una lengua latina en Bolivia o Paraguay). Esta, además, puede ser uno de los Estados más realmente latinoamericanos que existen.

Todos los países de América Latina tienen como oficial a una lengua latina y varios de ellos también a una amerindia. Sin embargo, Santa Lucía, al igual que Haití y las Antillas holandesas, son los únicos que han producido un idioma latino pero netamente americano.

Los franceses criollos de Haití y Santa Lucía tienen un léxico francés sobre una gramática africana. El primero se habla primordialmente en ese país mientras que el santaluciano es el que más se ha extendido internacionalmente en relación a su población.

Según Ethnologue hay más del doble de hablantes del criollo santaluciano que los que lo hablan en su isla madre, siendo ésta una lengua que emplea la mayoría de los de Dominica (otra isla que es miembro del ALBA).

El Reino Unido es el país europeo que puede que tenga el mayor número de nacionales de Brasil o Santa Lucía. Estas dos naciones, junto con la de Colombia, encabezan la lista de los países latinoamericanos con más residentes en Gran Bretaña. Claro está que si sumamos a los que vienen de Dominica, tenemos que la mayor minoría latinoamericana en Inglaterra la componen quienes vienen de los países de habla latina santaluciana.

Sin embargo, ni los santalucianos se consideran latinoamericanos ni ninguno de ellos participa en los eventos, festivales o asociaciones de la comunidad latinoamericana local. Los brasileros, por su parte, a pesar a ser la mayor nación latinoamericana, tanto en Reino Unido como en EEUU tienden a crear sus propias instituciones, iglesias y prensa que se catalogan como brasileras en contraposición a las latinoamericanas.

Los que provenimos de la América del sur y central es hora que aprendamos a ver a nuestra región como un todo, que desechemos términos obsoletos como el de América Latina que nos crean vallas innecesarias y que aprendamos a trascender las barreras que tenemos con el Caribe no ibero-hablante, el cual comparte una misma historia con nosotros y cuyos habitantes originarios fueron miembros de la gran familia arawak que se extendía desde Argentina a La Florida y en la cual estuvieron los primeros incas.





23 de septiembre de 2010

México y Chile: 200 años







Por Isaac Bigio
Tomado de Análisis Global



Hoy se celebran los bicentenarios de la repúblicas más nórdica y de la más sureña de América Latina. El 16 de Septiembre México de 1810 tuvo su grito de independencia, el cual fue seguido dos días después por Chile. En esta nota queremos ver la distinta evolución de ambos Estados.

Los nombres de ambos países son de origen amerindio. México era el nombre de la capital de los mexicas, una de las 3 tribus que conformaban la Triple Alianza que gobernaban lo que algunos denominan como el imperio azteca. La ciudad precolombina de México fue, hasta la llegada de Hernán Cortez en 1819, la mayor del mundo, la cual era más imponente y limpia que la de cualquier capital europea.

La toponimia de Chile deriva ya sea de la forma en la cual los incas denominaban a la región al sur de su imperio, de una etnia que fue transferida a esas tierras o del de un ave local.

Durante la colonia ambos países jugaron roles diferentes. El primero fue la sede de uno de los dos mayores virreinatos castellanos (el de Nueva España), mientras que el segundo, tras haber sido parte del otro virreinato mayor (el del Perú) obtiene el rango de capitanía.

Durante su independencia México llega a adquirir el título de “imperio”. En 1821-23 su monarca Agustín I regía sobre un territorio que iba desde la actual Costa Rica frontera con la entonces provincia colombiana de la actual Panamá hasta California y Texas. Su territorio bordeaba los 5 millones de kms2.

Hoy México tiene poco menos de 2 millones de kms2. Esta república, al haber perdido un 60% de su territorio original y 3 millones de kms2 (un área mayor al que hoy tiene la mayor Estado hispano: Argentina), hace que México sobrepase a Bolivia como el país que más territorios haya perdido en las Américas.

Chile, en cambio, nació con menos de la mitad de su actual área de unos 750,000 kms2. Mientras México perdió la mitad de su territorio ante su vecino del norte (EEUU), Chile se amplió hacia el norte conquistando Arica y Tarapacá al Perú y Antofagasta a Bolivia.

Si del sur del primer México terminaron emergiendo 6 Estados actualmente independientes (Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica), Chile se expandió hacia el sur conquistando al Estado mapuche (el mismo que tuvo reinos que la corona española y la primera republica chilena reconocieron y que luego coronaría a un europeo como su soberano).

México durante la colonia administró territorios en Australasia (Filipinas y la Oceanía española), los mismos que Madrid retuvo tras la independencia hasta perderlos en 1898 ante el país que más tierras arrebató a México (EEUU).

En cambio, durante la independencia Chile ha sido el único país latinoamericano en haberse expandido hacia Oceanía (la polinésica isla de Pascuas). Hoy, además, detenta un amplio territorio en la Antártida, con lo cual se convierte en el único país hispano con territorios en 3 continentes.

México sería hace un siglo la sede de la mayor revolución nacionalista y pro indígena de Latinoamérica y luego del régimen del único partido en el mundo que se mantuvo dos tercios en el poder ganando continuamente elecciones (el del PRI).

Chile, en cambio, fue modelo de 4 sistemas diferentes: el de una de las democracias más estables de la región (hasta 1973), luego del mayor experimento americano de hacer el ‘socialismo’ por la vía electoral (Allende 1970-73), después del principal modelo monetarista del mundo (creado por Pinochet en 1973-89) y finalmente en 1990-2010 del más prolongado cogobierno entre las dos internacionales que hay (la socialdemocracia y la democracia cristiana, cuyas secciones se alternan en el poder de la Unión Europea).





20 de septiembre de 2010

Sobre el 11 de septiembre...


Artículos tomados de Análisis Global, que examinan las principales notas de la coyuntura mundial por Isaac Bigio, articulista de varios diarios iberoamericanos.

Presentamos varios textos escritos analizando las implicancias del 11 de septiembre. La primera parte consta de materiales actualizados y la segunda de otros documentos que se mantienen intactos pero su vigencia permanece.

El autor, Isaac Bigio, fue escribiendo estas observaciones desde el 2001, cuando dictaba clases en la London School of Economics, y su estudio puede permitir ver como ha ido evolucionando el panorama mundial desde el 11-S.


9 - Septiembre -2010

11 de Septiembre: las cifras

El 11 de Septiembre, 19 aero-piratas islamistas (15 de ellos sauditas) secuestraron 4 aviones que contenían 266 pasajeros. Todos ellos murieron al igual que 2823 en las Torres Gemelas y 125 en el Pentágono. Hay más civiles muertos por las bombas anglo-americanas en Afganistán que por todos los atentados que haya hecho Al Qaeda en Occidente. Se estima que un 25% de las bombas que cayeron sobre Afganistán no dieron en el blanco planeado y que otro 10% puede haberse transformado en minas.

Las Torres Gemelas llegaron a ser el edificio más alto del mundo y el símbolo de la pujanza económica de la ciudad sede de las Naciones Unidas y la bolsa de Wall Street. Esta era como una ciudad donde cada día trabajaban 50.000 personas y le visitaban un promedio de 140.000. Las pérdidas en propiedades y seguros producidas en dicho ataque superan los 21 mil millones de dólares. Las pérdidas para las compañías de seguro pueden ascender a los 50 mil millones de dólares. Después del macro atentado se calcula que se perdieron 100.000 empleos en el área baja de Manhattan, 237.000 en los primeros 5 siguientes meses en la industria de viajes norteamericana, y que para fines del 2002 se habrá llegado a los 1.8 millones de empleos perdidos en los EEUU.

26 días después del 11 de septiembre Afganistán fue atacado por la mayor coalición bélica de la historia. Más de mil millones de dólares mensuales en gastos militares y de 22.000 bombas fueron desplegadas por los EEUU en los primeros 6 meses del conflicto afgano.

Las exportaciones afganas ascendían a los 70-80 millones anuales. EEUU, en cambio exportó en el año 2000 $776 mil millones. EL ingreso promedio anual de un afgano era de 80$ mensuales, mientras que el de un estadounidense era de 36.200 mensuales.

Antes de los bombardeos en Afganistán había 24,6 kilómetros de ferrocarriles y 2.793 kilómetros de caminos pavimentados. En EEUU hay 225.750 kilómetros de vías férreas y 5.733.028 kilómetros de caminos asfaltados. Antes del 11 de septiembre había en Afganistán 1 proveedor de internet, 29.000 teléfonos, 100.000 aparatos de TV y 167.000 radios.

La guerra contra Afganistán se dio para dar con los líderes acusados de organizar la matanza del 11 de septiembre. Sin embargo, Bin Laden y Mulá Omar siguen libres. Se piensa que 25.000 combatientes islamistas de unos 70 países fueron entrenados en Afganistán por Al Qaeda. El núcleo central lo constituían unos 3 a diez mil combatientes. El grueso de ellos ha logrado eludir la captura o ha salido de Afganistán. La mayor parte de la población afgana sobrevive en la miseria y en medio de un país destruido por 25 años de guerra y por haber sido bombardeado por las grandes potencias.



A varios años del 11-S

1) No se ha producido ningún nuevo atentado en EEUU, pero sí en Madrid, Londres, Marruecos, Turquía, India, Bali, etc.

2) Afganistán e Iraq fueron invadidos. EEUU logró remover allí gobiernos hostiles para generar una creciente resistencia armada.

3) Saddam no sólo era enemigo de Bush, sino un dique contra los fundamentalistas sunitas (Al Qaeda) y chiitas (Irán), quienes se han potenciado con su caída.

4) La guerra antiterrorista ha costado más de cien mil vidas y ha producido más de 5 millones de desplazados.

5) EEUU ha invertido en ésta una cifra mayor de lo que costó Vietnam o que se requiere para sanear todas las deudas externas de las naciones pobres.

6) Al ocupar Iraq, EEUU se distrajo de capturar a Bin Laden y a los jefes talibanes, quienes se han agigantado, mientras generó gran oposición dentro del Islam y del mundo.

7) Al Qaeda pasó de ser una secta marginal a ser un movimiento global con militantes nativos dentro de los Estados aliados de EEUU.

8) Irán se valió de EEUU para eliminar a dos vecinos enemigos para luego tener aliados suyos co-gobernando en Iraq y Afganistán, mientras avanza en Siria, Líbano y Palestina.

9) La guerra iraquí hizo que EEUU descuide su patio trasero, donde la izquierda ha avanzado. Brasil, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Chile y Venezuela tienen gobiernos que se autoproclaman socialistas. Chávez ha acentuado su prédica antiEEUU.

10) EEUU ha perdido el inicial apoyo mundial que tuvo frente a los atentados. Rusia, China, la UE y Sudamérica se le distancian.

11) Todos los gobernantes que secundaron a EEUU en la invasión a Afganistán ya han caído.



XI-IX: LOS DOS 11 DE SEPTIEMBRE

En esta fecha se ha cambiado el curso de la historia internacional en las últimas 3 décadas. En el 2001 un grupo de aero-piratas se estrellaron contra las Torres Gemelas y el Pentágono. Posiblemente los fundamentalistas islámicos que perpetraron esa matanza no se percataron que exactamente 28 años antes la principal sede de otro país americano había sido atacada desde el aire.

En 1973 fue destruido el palacio de gobierno de Santiago. Dicha acción no fue hecha por pilotos extranjeros sino por unas FFAA que habían estado apuntaladas por la CIA, la agencia de inteligencia de la misma superpotencia que sufriría el macro-atentado del 2001.

El 11 de septiembre de 1973, así como el del 2001, se alteró el orden mundial. Hace 37 años se puso punto final al primer experimento de gobierno constitucional de partidos pro-soviéticos en Occidente. Pese a que la Unidad

Popular chilena manifestaba someterse al sistema de las democracias capitalistas representativas patrocinadas por Washington, la administración estadounidense le consideró intolerable.

Antes del golpe de Augusto Pinochet la izquierda había crecido electoralmente y había un clima de tensión social. El canciller norteamericano Henry Kissinger sostenía que no se podía aceptar que un pueblo por ignorancia se tornase comunista.

El cuartelazo santiagueño sirvió para demostrar que el principal poder occidental no podría tolerar gobiernos contestatarios aunque fuesen elegidos bajo sufragio universal. Además alentó la consolidación o extensión de las dictaduras anti-comunistas en todo el Cono Sur.

El nuevo régimen instaurado el 11 de septiembre de 1973 sería el mismo que iniciaría el actual modelo económico que acabaría por implantarse como moda durante la globalización. La receta pinochetista consistía en renunciar alviejo sistema de economía keynesiana, que protegía la industria y el mercadointernos, que promovía el desarrollo buscando sustituir las importancias y elevando el consumo mediante el incremento del nivel de ingresos de la población. Para la escuela de Chicago se imponía dar paso a una economía abierta a las importaciones y al libre flujo de capital extranjero. Pese a que ello implicaría una inicial destrucción de muchas industrias que producían para el mercado interno, el aumento del desempleo y la reducción de salarios reales y condiciones laborales, a la larga - se sostenía- se permitiría una nueva acumulación de capital. Orientándose hacia la exportación y estabilizando la moneda, Chile empezó a mostrar una pujanza económica que quizo ser imitada por otras naciones del hemisferio sur.

Para los críticos del neo-liberalismo se trataba de hambrear al pueblo para exportar. Para el monetarismo en boga ésta era la única posibilidad de poder competir en el mercado internacional y desarrollar a los países en ese camino.

El pinochetazo fue uno de los momentos de mayor conflicto entre las dos superpotencias cuando ambas parecían haber llegado a la década de los setentas a un nivel de empate.

A fines de esa década la nueva administración de Carter fue dando un viraje hacia patrocinar los derechos humanos como vía para minar al bloque soviético y para dar base social a los nuevos gobiernos que aplicasen reajustes económicos en Latino América.

El modelo militar impuesto en Chile el 11 de septiembre de 1973 fue siendo dejado de lado para patrocinarse el sistema neo-liberal que éste había empezado a alentar. La mayor victoria de dicho evento fue que a larga los propios países del Pacto de Varsovia acabarían por renunciar al sistema de economías planificadas y de régimen de partidos únicos comunistas, para abrazar el mercado capitalista. El monetarismo pinochetista se convertiría en una panacea para varios círculos en Moscú.

En el 11 de septiembre del 2001 le tocó a los EEUU el recibir un ataque desde el aire. Los símbolos de su poderío militar y económico fueron atacados. La CIA esta vez no fue acusada de organizar el golpe, sino de no haberse dado cuenta de ella o, en el peor de los casos, haberlo dejado pasar para justificar una carrera militarista.

En ambas fechas de 1973 y 2001 las administraciones norteamericanas estaban en manos de republicanos duros. Bush hijo y Kissinger son quienes hoy encabezan la tendencia halcona dentro del partido gobernante planteando una inmediata guerra contra Irak, aunque muchos líderes republicanos se muestran dudosos sobre si es conveniente lanzarse a una intervención bélica sin suficiente apoyo internacional o justificativos.

Tras el 11 de septiembre del 2001 los EEUU lanzaron un proyecto de incremento militar fuerte. El presupuesto armamentístico de la única super-potencia subió hasta significar más que la suma de los demás siete siguientes poderes. Se vertebró la mayor coalición de países nunca antes vista para poder atacar Afganistán.

Uno de los países más pobres del planeta empezó a recibir cada mes un promedio de mil millones de dólares en bombardeos. Esta cifra equivalía al promedio de las exportaciones afganas en más de doce años.

La incursión en Afganistán condujo a la caída del gobierno y a que éste fuese remplazado por una coalición de caudillos militares, muchos de ellos con peores historiales de matanzas contra indefensos y crímenes de guerra que los propios talibanes.

Ni Bin Laden ni Mullah Omar han sido capturados. Pinochet fue apresado y luego liberado. Los responsables de las dos matanzas de los 11 de septiembre han recibido distinto juzgamiento por parte de Occidente. Ambos han sido colaboradores de la CIA pero uno siempre se mantuvo amigo de los EEUU pero el otro le agredió. Al general chilena se le permitió regresar a su país bajo presión de los conservadores. Al fundamentalista saudita se le persigue al extremo de haberse producido unas 3,000 muertes civiles con los bombardeos occidentales en Afganistán.

Pese a que no se ha dado con el objetivo de capturar a los organizadores del macro-atentado contra Manhattan y Washington, la lección que ha dado Busch es que su país es el policía global y que tiene la capacidad de poner ordendonde allí lo considere necesario.

La nueva doctrina que se ha impuesto es la de tratar con dureza a todos aquellos a quienes se sindican como terroristas. Siguiendo esas pautas Sharon se lanzó a arrasar a la Autoridad Nacional Palestina. El gobierno fundamentalista hindú ha incrementado su accionar contra los separatistas de Cachemira y se ha planteado la posibilidad que se pudiese desatar la primera guerra nuclear, la cual sería entre la India y Pakistán. En Colombia subió a la presidencia Alvaro Uribe pregonando una ofensiva generalizada contra la guerrilla. En el país vasco acaba de decretarse la ilegalización del Batasuna, un partido que aglutina a más de un décimo del electorado pero que es acusado de ser el brazo legal del ETA.

Muchos críticos de la nueva línea dura sostienen que las cruzadas anti-terroristas no buscan dar solución al real problema que ocasiona la violencia social. El crecimiento de las desigualdades entre naciones y clases, el incremento de la pobreza y el deterioro del medio ambiente son cuestiones que a los EEUU se les acusa de menospreciar, y son éstas las que ocasionarían diversos movimientos sociales o el accionar de grupos violentistas. Para los partidarios de la línea anti-terrorista se necesita poner orden a nivel global para poder garantizar las inversiones y la economía.

Los dos XI-IX fortalecieron inicialmente a la derecha republicana y a su agenda de mayor dureza militar contra sus enemigos, mayor intervencionismo norteamericano y mayores concesiones para las multinacionales estadounidenses. En el primer caso la línea halcona de Nixon-Kissinger conllevó a un eventual debilitamiento de Washington y a levantamientos anti-norteamericanos exitosos en Indochina, Nicaragua e Irán. En el segundo caso está llevando a Busch a una política de intervención bélica en Irak que podría aislar a los EEUU en relación a diversos aliados europeos y musulmanes, y que podría terminar produciendo nuevas reacciones contra dicha potencia.



Paradojas brasileras

Brasil, si bien celebra 188 años de vida independiente, solo tiene 13 décadas como república. Esta nación fue, durante sus primeros dos tercios de siglo, la monarquía más grande que jamás haya tenido las Américas.

Brasil cuenta hoy con casi 200 millones de habitantes. Esta cifra es superior a la de la población del resto de su subcontinente y similar a la de la suma de todos los países latinos de Europa (Francia, Italia, España, Rumania, Portugal, Bélgica, Suiza, Moldava, San Marino, Andorra y Vaticano).

Brasil está considerado el mayor país latino de todos los tiempos. Sus 8.5 millones de kilómetros cuadrados representan un área mucho mayor a la que tuvo en su apogeo el imperio tri-continental de Roma, el mismo que se basó en el latín. Sin embargo, los primeros europeos llegaron al Brasil más de un milenio después que Roma fue conquistada.

Hoy solo el 0.3% de los brasileros son considerados amerindios. Muchos creen que los portugueses llegaron a un amplio país poco poblado o salvaje. Sin embargo, nuevas teorías postulan que la familia arawak (que iba desde la Florida hasta la nobleza inca) nació en el centro del Brasil y que son ciertos los relatos de Orellana, el ‘descubridor’ del Amazonas, en sentido que este río era, en muchas partes, como una gigante metrópolis.

En el Amazonas no han sobrevivido grandes ciudades de piedra porque ese material era escaso y porque la jungla se devora en pocos años cualquier construcción que no sea permanentemente cuidada.

En los libros de historia se mencionan a las grandes civilizaciones pre-colombinas de Sud, Centro y Norte América: desde Caral y los incas hasta los olmecas, mayas, aztecas y misisipianos. Muchos creen los conquistadores descubrieron a un Brasil salvaje con una población 100 veces inferior a la actual.

No obstante, nuevos descubrimientos prueban que en la Amazonía (desde la boliviana a la brasilera) hubieron sofisticadas ciudades que creaban grandes extensiones de tierra fértil y granjas piscícolas o frutales. Según Charles Mann gran parte del Amazonas era como una extensa metrópolis que creó un tipo de tierra artificial (‘terra preta’) que le permitía sostener grandes cultivos y una población mayor a la actual. El sugiere que, debido al alto porcentaje de árboles frutales en la Amazonía, y a los nuevos hallazgos es que es factible que la mayor parte de esa extensa jungla haya sido sembrada por amerindios, así como en Europa, Asia o los Andes se dieron cultivos de cereales.

Brasil es, al mismo tiempo, el país latinoamericano más europeo y más africano, pues la mitad de su población tiene raíces en uno de esos dos continentes. La población afro-descendiente del Brasil (100 millones) más que duplica a la de Norte América y supera a la del resto de los demás 32 Estados latinos y caribeños. Brasil es el ‘país africano’ más grande en territorio y el segundo en población (solo Nigeria le gana en habitantes de color).

11 de septiembre de 2010

Instrucciones para robar un diamante

4 Sep 2010 - 10:41 pm

William Ospina

Por: William Ospina
HAY GENTE A LA QUE LE GUSTA ROBAR cosas pequeñas. Diamantes, por ejemplo. Son fáciles de esconder, y sus dueños pueden no darse cuenta de que se los han robado hasta cuando es demasiado tarde. No carece de astucia el que escoge robar esas gemas cuajadas de luz, y tan portátiles que no es difícil hacerlas pasar por retenes y fronteras.

En cambio hay gente paradójica que escoge robar cosas tan grandes que nadie sabría qué hacer con ellas. No hablo de jarrones Ming, ni de alfombras, ni de elefantes. Hablo de bienes más grandes aún. Hablo de la más atrevida, la más temeraria, e increíblemente la más exitosa entre nosotros de las formas del robo. Ese bien que aquí se roba amplia y persistentemente, con toda eficacia y sin consecuencias para el ladrón, es la tierra.

Al comienzo no sólo la robaban. Bastaba que tres ladrones se unieran, bastaba que uno de ellos fuera capellán y el otro notario, y declararan, porque les convenía, que los dueños de aquellas tierras eran infieles y antropófagos, y las tierras pasaban inmediatamente a sus manos, bajo el sello protector de la corona y bajo la segura bendición del santo papa. La cosa ni siquiera se llamaba robo y no había que ocultarla.

El método era tan perfecto que los ladrones, a los que se les daban nombres más respetables, no sólo pasaban a ser dueños de la tierra sino dueños de todos los anteriores propietarios que esa tierra tenía, y que en adelante debían encorvarse para siempre sobre los surcos a tributar su sudor y su vida ante esos nobles adalides de la civilización que habían venido a redimirlos de la barbarie.

Así fue en los orígenes. Y aunque el sistema fue cambiando con los tiempos, no podemos decir precisamente que se sofisticara. También las guerras civiles solían dejar las tierras de los derrotados en manos de los triunfadores, y oportunas autoridades emitían enseguida los títulos correspondientes.

No es que el robo haya venido a hacerle trampa a la ley: con el robo llegó la ley y se entronizó. Muy a menudo eran los encargados de aplicar las leyes quienes cometían el delito y lo legitimaban. Imagino que a las facultades de Derecho les causa tanta consternación leer la minuciosa historia de nuestra injusticia que prefieren no pensar en ello. Por eso no vemos hoy grandes debates sobre el modo como ha sido profanado siempre en nuestro suelo el derecho de propiedad: casi tanto como el derecho a la vida.

Por allá en los años treinta se empezó a hablar de la necesidad de una Reforma Agraria. Pero los tenientes de la tierra no sólo habían sido hábiles a la hora de obtenerla: se mostraron más hábiles aún a la hora de defenderla, y la legalidad tan profanada por ellos o por sus respetables antepasados se volvió su disciplina favorita, para ejercer la legítima defensa contra toda amenaza liberal.

Y llegaron los temibles y rojos años cincuenta. Y en vez del éxito de la Ley de Tierras de López Pumarejo, y en vez de la reforma tan cantada, Colombia vivió esa espantosa contrarreforma agraria que se llamó La Violencia, que cambió el mapa de la propiedad, precisamente allí donde estaba la principal riqueza nacional, la zona cafetera. Muchos teóricos preguntaban por qué maldición la violencia se ensañaba con tierras tan hermosas y fecundas. Sin embargo, era fácil ver cómo coincidía el rastro rojo de la sangre con el rastro rojo de los frutos en las ramas.

Después de aquello, de nada se habló tanto en Colombia como de la Reforma Agraria. Pero un magistral Congreso de terratenientes se encargó de impedir, por siempre y siempre y siempre, que aquella reforma llegara. De pronto, en los años ochenta, otro cambio ocurrió en nuestros campos. ¿Llegaba por fin la Reforma Agraria que aclimataría la paz, que honraría la vocación agrícola del país, que por fin les haría justicia a los campesinos tan maltratados, tan expulsados?

No: nuevos terratenientes venían por el resto. Los campesinos que quedaban en nuestros campos fueron arrojados a las ciudades, y no precisamente a trabajar en la industria, porque ya la industria había sido sustituida por dos grandes renglones de la economía, el tráfico de drogas y el lavado de activos. Sus hijos no tendrían opciones laborales por fuera de esos florecientes y violentos negocios.

En un país donde la más antigua tradición es el despojo de tierras, resulta asombroso oír hablar de la intención de devolver la tierra a sus propietarios. La más reciente oleada dejó millones de hectáreas productivas en otras manos. ¿Cómo irán a hacer para arrebatarles las tierras a sus actuales dueños y devolvérselas a los campesinos desplazados? La generosa intención no puede olvidar que estamos en un país donde la voluntad de los terratenientes se confundió siempre con la ley.

Desde el comienzo de nuestra historia, cierta gente se acostumbró a robar algo que no es posible llevarse para ninguna parte, que tiene que permanecer allí donde estaba. Se acostumbró a cometer robos que no es posible ocultar, a robar lo que enseguida se advierte que ha sido robado. ¿Cómo lo hacen? ¿Y cómo logran que esos robos sean enormes, persistentes, eficaces e impunes? El que logre explicarlo habrá llegado al alma de nuestra sociedad, a la clave de nuestra identidad, al secreto mejor guardado de nuestra nación.


Tomado de Elespectador.com

10 de septiembre de 2010

Hola, Dios

4 Sep 2010 - 10:27 pm

Humberto de la Calle

Por: Humberto de la Calle

ANTIER DIJO HAWKING. "DAdo que existe una ley como la de la gravedad, el universo pudo crearse a sí mismo -y de hecho lo hizo- de la nada" (The Grand Design). Para él, la moderna ciencia no deja lugar a la existencia de un Dios creador del universo.

En cambio, entre nosotros, Dios ha regresado, en boca no sólo de gentecita angustiada que se agarra a la esperanza, sino en la agenda de los grandes directores del Estado, que no escatiman momento para apelar a Dios, agradecerle, invocar su ayuda y rendir tributo al Creador, y a todo el abundante elenco de íconos nacionales.

De las tres religiones monoteístas centrales, sólo la cristiana ha tratado de separar a Dios del César. Para el islam y el judaísmo, Iglesia y Estado son la misma cosa. El cristianismo abrió la puerta a la razón y a la ciencia, y decidió intentar alojar la religión en aposentos privados dentro de un esquema, eso sí, de libertad de cultos.

En 1991 logramos, se supone, un Estado aconfesional (que por cierto es distinto a un Estado laico como equivocadamente se suele decir).

Pero de cierto tiempo para acá ha renacido un Dios que ahora adquiere una ubicuidad infinita, como corresponde a un ser cuyas virtudes carecen de límites.

Pero habría que indagar cuál es el Dios que ha regresado.

Hay una triple visión clásica de Dios:

Un Dios que habita en los intersticios de la creación, que ni manda ni perdona, sino que vive al ritmo del universo. Panteísmo. Budismo.

Hay un Dios tiránico que todo lo supervisa. Tiene una pasión irrefrenable por el castigo. Todas sus infinitas virtudes terminan sojuzgadas en la práctica por su condición de policía mayor.

Por fin, encontramos el Dios trascendente que habita por encima del mundo, pero ligado a él. Aunque reconoce nuestra libertad, este Dios ha revelado su verdad, la cual impone cargas severas, en especial en el campo moral.

Pero el Dios que ha regresado a estas tierras es otro. Es solamente un Dios magnánimo. Se le invoca para pedir perdón por los más horrendos crímenes. Para excusar conductas insólitas. Para tranquilizar la vida psicológica ante inminentes desafíos. Para meter goles. Para conseguir novia. No perder el examen de física. Salvar el trabajo en caso de faltas graves. Gobernar bien. Presidir consejos comunales.

Es, en suma, un Dios ansiolítico. Un valium. Un Dios de bolsillo que sólo se usa en beneficio del creyente, pero que no prohíbe nada. Es un Dios útil, un talismán, un agüero. Un Dios que puede ser olvidado al primer escollo moral. Un Dios que, por fin, desafía cualquier diatriba teológica. No importa si es primer motor increado. No importa que exista el mal pese a su bondad infinita. No le hace mella el fracaso constante pese a que se le invoca a diario para acompañar tareas finalmente frustradas. Es un Dios unilateral, indestructible, que resiste el uso y el abuso. Un acto de escape permanente. El remoto sueño de una fuga sin fin.

Si de eso se trata, si la idea es un Dios más práctico que una navaja Victor-Inox, pues ¡que viva Dios!

Pero queda la pregunta: ¿Es este el mismo Dios que ha buscado la religión? ¿Es un progreso de la teología o un leve triunfo de la superchería?


Tomado de Elespectador.com

9 de septiembre de 2010

Carta al Ministro de Justicia





Por Yolanda Reyes

Señor Germán Vargas Lleras: me dirijo a usted, no solo como Ministro del Interior y de Justicia ni como ponente en el Senado de la Ley de Infancia y Adolescencia del 2006, sino como padre de familia. Ese rol que le conocimos al final de la campaña electoral y que cambió su imagen de hombre adusto por la de papá orgulloso me hace pensar que puede ponerse en las botas de los adolescentes a quienes usted propuso hacer pagar sus delitos en cárceles de adultos. No ignoro que la situación de la Comuna 13 es la punta del iceberg de una epidemia nacional de la cual ellos son víctimas y victimarios. Sin embargo, la complejidad misma del problema requiere que pensemos en fórmulas menos simplistas que las de incrementarles el castigo.

Esos muchachos, ministro, son el último eslabón, y el más frágil, de una cadena de acciones y omisiones. Las coordenadas de su historia se ubican, al igual que la de nuestros hijos, entre el Palacio de Justicia, el exterminio de la UP, los magnicidios de Galán y de Pizarro, las bombas del avión de Avianca y de El Nogal y entre incontables tomas guerrilleras y masacres. No ha sido fácil criar niños en estas circunstancias, pero a los nuestros logramos sacarlos adelante, lo que, en el fondo, es otra prueba más de inequidad.

La inequidad ha sido la herencia de esos menores y, desde antes de nacer, su vida ha sido una sucesión infortunada de accidentes. Su árbol genealógico ha sido abonado con la muerte, el abuso sexual y todo tipo de violencias, desplazamientos y abandonos. Entre sus parientes figuran madres adolescentes, sicarios, vendedores de drogas, paracos, guerrilleros y gente buena, como sucede en todas las familias. Sin embargo, la ausencia de un Estado que garantice derechos básicos como nutrición, salud, educación y seguridad se mezcla con esas circunstancias para ponerlos en la mira de los grupos ilegales. Cada vez hay más evidencia para demostrar que, a mayor vulneración de derechos, mayor es el riesgo delictivo. Eso tiene relación con la justicia, por supuesto. Pero no me refiero solo a la justicia procesal, sino también a la social.

Usted sabe, porque es padre, que las normas son imprescindibles para los niños y que esos límites, a veces incómodos, que fijamos los padres desde el comienzo de la vida, son una forma de proteger y de querer. Sabe también que en el hogar se viven las ideas esenciales sobre la ley y la justicia y esa experiencia de ser amado, contenido y educado es la matriz para conquistar la propia autonomía. Se trata de un proceso paulatino, que luego se comparte con la escuela y que no está exento de momentos críticos. La adolescencia, seguro lo recuerda, requiere, más que nunca, la presencia de padres, maestros y modelos adultos dignos de imitación e inspiración. Y aunque a esos adolescentes los "hayan levantado a golpes", la evidencia demuestra que no han tenido esos modelos ni esos marcos.

Desde la Convención de los Derechos del Niño de 1989, que coincide con nuestro tiempo de ser padres, el mundo convino en llamar "niños" a las personas menores de 18 y ese acuerdo descansa sobre la consideración de que los humanos somos la especie que más tiempo tarda en desarrollarse. Si bien nuestra Constitución del 91 se ajustó a ese marco, la Ley de Infancia consideró a los mayores de 14 sujetos responsables penalmente, pero les garantizó procedimientos especiales, reconociendo en la sanción no solo una forma de hacerlos responder por los delitos y reparar los daños, sino quizás la última oportunidad educativa que se merecen, al final de su niñez.

Dígame, señor ministro, si esos adolescentes en quienes nunca reparamos y a quienes tampoco hemos reparado de tantos daños y perjuicios deben ser juzgados por la misma justicia que no sanciona a los adultos que les niegan sus derechos y que los utilizan como carne de esta guerra interminable. Con esta impunidad que tiene sueltos a los grandes capos, ¿sinceramente cree que la solución es endurecerles los castigos a quienes han sido ya tan duramente castigados?

Yolanda Reyes

Tomado de eltiempo.com