18 de diciembre de 2010

El invierno y las ranas








Por Koestler

En la literatura científica se menciona el síndrome de la rana como un hecho que se puede aplicar perfectamente a las sociedades humanas. El hecho consiste en que si se deposita una rana en una agua caliente, el animal en forma inmediata salta de la olla para huir de ese ambiente que amenaza su vida.

Otra cosa muy diferente es la que opera cuando se deposita el animal en una vasija con agua a una temperatura agradable para la rana, y se va incrementado el calor lentamente, en forma imperceptible para el batracio. El resultado es que el animalillo se va adaptando al agua caliente, no percibe el peligro y muere cocido en el líquido que alcanza la temperatura de ebullición.

Fenómeno similar se aplica con las sociedades humanas, que si se encuentran en un proceso de agudización de condiciones, en vez de despertar ante el peligro que se cierne sobre ellas prefieren habituarse a los acontecimientos. Es más, buscan explicaciones sutiles o imbéciles para justificar su pasividad.

Una muy común ante las tragedias invernales es escudarse ante la 'voluntad divina', pues 'Dios es el que lo decide...' Lo cual no es otra manera que la de eludir la responsabilidad que nos corresponde a todos en este problema. A todos, sin excepción. Por acción y por omisión.

Lo primero va desde el momento en que se arrojan las basuras a la calle, se contaminan las fuentes hídricas, se vive en una mentalidad consumista. Pasando por fenómenos como la generación de actividades productivas altamente contaminantes, etc.

Pero existe otra igualmente grave o peor. La de hacernos los avestruces, que enterramos la cabeza en la arena y dejamos el culo al aire como mecanismo de eludir las responsabilidades. Y así evitamos querer conocer las causas profundas de la crisis ambiental del momento. La del calentamiento global, que esta poniendo el mundo al borde de la extinción.

El problema no se puede explicar por situaciones transitorias en las que buscamos chivos expiatorios como responsables del grave problema invernal que nos agobia. Como la de achacar a las corporaciones ambientales el problema, y dar soluciones superficiales como las señaladas por el presidente Santos al decir que se van a apretar las tuercas a dichas organizaciones. La verdad, no pretendemos desconocer que también forman parte de los actores culpables.

Pero el problema tiene causas mucho más profundas: el crecimiento irracional del capitalismo imperialista mundial con sus secuelas de miseria y toda la contaminación que generan las potencias del primer mundo. La corrupción que ellos promueven para escapar a los controles ambientales. Y la corrupción que campea en países como el nuestro, que facilitan inversiones destructoras del medio ambiente, como la minería a cielo abierto en los páramos, contrucción de proyectos de vivienda en zonas de riesgo y muchos más.

Los pobres del campo no están en las lomas porque quieren sino porque los acorralaron los ricos marginándolos de las buenas tierras productivas mientras las acumulan en forma ineficiente con ganadería extensiva, agricultura que no genera empleos, etc. Porque los obligaron a vivir en suelos de amenaza ambiental, a las orillas de los ríos en barrios marginales o en suelos inestables.

La causa está en la desigualdad de las naciones y la desigualdad entre los habitantes de un país como el nuestro. ¿Acaso son los habitantes de los barrios de estratos altos los que sufren las calamidades? Todos sabemos que no es así. Y que en nuestra nación las causas más profundas de 'nuestra tragedia invernal' son sociales y políticas. Y es ahí donde se debe actuar, tanto en la arena nacional como internacional.

En la clase política colombiana se halla una de las más profundas y decisivas causas del serio problema ambiental: tanto porque promueve, prohija y protege a los causantes de la miseria nacional, como por su posición arrodillada en el plano internacional frente a los países fuentes de el desequilibrio ambiental, frente al principal culpable del mundo: los Estados Unidos de Norteamérica.

Es la realidad. Lo demás son pamplinadas.

¡Despierten ranas, que se les va sancochar el culo!


13 de diciembre de 2010

Una imagen vale más que mil palabras...

Sobran, en ocasiones, extensos y tediosos discursos. De pronto una buena presentación nos abre mejor las entendederas.


9 de diciembre de 2010

Crappy justice... La justicia sueca, inglesa y la Interpol... al nivel de la mierda




Por Acidonitrix

Las cosas por su nombre. Y esa es la realidad del comportamiento de Interpol y los 'jueces' suecos e ingleses en el tratamiento a Julian Assange por la supuesta violación –como se empecinó en titular la prensa de las grandes empresas de comunicación-- lo que después designaron como 'agresión sexual': es decir un polvito sin condón, o que, al parecer, se le rompió al hoy infeliz amante. Aunque bien pudo ser que las putillas de la CIA hubieran recogido los condones para colectar el semen que les serviría de 'prueba' contra el valiente periodista.

A todas luces es una operación de la CIA, que arde de ira por la publicación de los crímenes en IRAK a manos de las "fuerzas civilizadoras y democráticas" de los EE. UU. y sus aliados. Le hicieron un montaje y lo elevaron al rango de segundo hombre más buscado del mundo... después de OSAMA BIN LADEN.
¿Algún colombiano vio, aunque sea por equivocación, una circular de la Interpol a nivel mundial contra, por ejemplo, Carlos Castaño, Mancuso u otros de los 'grandes electores' del hoy expresidente Uribe? Perdón, no quería referirme a dicha situación, sino a la de que ellos fueron autores de veinte o treinta mil asesinatos o más, y nunca, nunca, la Interpol los elevó a la categoría de 'segundos hombres' más buscados del mundo....

Por el bien de la libertad hay que esperar que Assange sobreviva a los ataques feroces del amo yankee: pues el crimen no es asesinar inocentes sino denunciar dichos casos...

29 de noviembre de 2010

El gigante de los colegios

NOTA: publicamos este artículo de la revista Semana por varios motivos: 1) el orgullo que produce saber que sí existen procesos educativos exitosos, y que se pueden dar en centros de modestos recursos, en comunidades pobres.;2) el orgullo que produce saber que es en Colombia; 3) la satisfacción que entraña observar el papel que asumen las mujeres en el estudio, las que indudablemente muestran una presencia mayor en el "gigante educativo". Si alguien lo duda, observe la fotografía donde están los graduados.

La reflexión va en el sentido de que en Lebrija también podemos hacerlo. Pero aquí fallan principalmente los padres de familia: no apoyan a los hijos, no los valoran, no exigen a los maestros y no apoyan a la directora del Colmercedes, Hmana Aliria Pedraza.


El Campo David tiene dos pequeñas sedes en el barrio Santa Lucía, una de ellas era una bodega. A pesar de las limitaciones, todos los bachilleres de este año pasaron a la Nacional y Los Andes. En la foto, el rector Romero y su esposa con los estudiantes que brillaron en el Icfes.
El Campo David tiene dos pequeñas sedes en el barrio Santa Lucía, una de ellas era una bodega. A pesar de las limitaciones, todos los bachilleres de este año pasaron a la Nacional y Los Andes. En la foto, el rector Romero y su esposa con los estudiantes que brillaron en el Icfes.
EDUCACIÓNLas pruebas del Icfes 2010 dejaron al Liceo Campo David, un pequeño plantel del sur de Bogotá y de estrato bajo, como el mejor del país. ¿Cuál es el secreto para que el 80 por ciento de sus alumnos entren a la Nacional, reciban becas en Los Andes y sobresalgan en matemáticas?
Sábado 27 Noviembre 2010

No queda en el norte de Bogotá ni tiene un hermoso campus en la Sabana. Por el contrario, el Liceo Campo David, el mejor colegio del país según las pruebas del Icfes 2010, queda bien al sur, en la calle 46 Sur número 21-27, en el corazón de una de las localidades más pobres y deprimidas de la capital. Y no se trata de ningún error, pues al comparar sus resultados con los que obtuvieron los encopetados colegios de calendario B de todo el país, el Campo David también los supera todos con suficiencia.

El orgullo de esta comunidad educativa es tan grande que en uno de los muros del colegio fue colgada una pancarta verde que lo resume todo: 1.º en Colombia. El mismo que ha hecho que las miradas de gran parte de los educadores se estén dirigiendo por primera vez al sur de la ciudad.

El alma, corazón y motor de este novedoso proyecto educativo es Henry Romero Vivas, químico de la Universidad Libre y periodista de la Universidad Externado de Colombia, quien en 1986 decidió fundar su propio colegio en el que pudiera desarrollar toda su herencia y vocación educativa.

En una pequeña casa de siete metros de frente por 35 de fondo, el Liceo Campo David nació como un preescolar en 1986, pero desde ese momento empezaron a sembrar la idea de que a través del conocimiento y la disciplina era posible cumplir sus sueños. La historia de este hombre es un ejemplo viviente de que esto es posible.

Romero, de 59 años, nació en Anolaima (Cundinamarca), en el seno de un hogar lleno de dificultades económicas. Fue el mayor de los ocho hijos de María del Carmen Vivas, la maestra de la vereda La María, y de un padre 'irresponsable', pues prácticamente el hogar tuvo que salir adelante con el salario de la educadora. "De mi madre heredé su gen dominante de ser educador". Claro que lo mismo pueden decir siete de los ocho hijos, que también dedicaron su vida a la enseñanza. De hecho, las hermanas de Romero Vivas son las dueñas del Colegio Nueva Alianza Integral, en Ciudad Berna, en el sur de Bogotá, que este año ocupó el puesto 42 en el Icfes.

Romero terminó su bachillerato en 1970 en su patria chica, después estudió, con grandes sacrificios, licenciatura en Química en la Universidad Libre de Bogotá. En 1975 ingresó como profesor del colegio público Nicolás Esguerra, donde empezó a enseñar lo que ha sido su pasión: la química. También estuvo en el Liceo Femenino de Cundinamarca, entre otros, hasta que creó su colegio.

El nombre Campo David nació del profundo amor que siente Romero por el campo, pues de allá viene, y de David, el hijo y músico predilecto de Dios. En 2001 salió la primera generación de bachilleres, que ocupó el puesto 525 en todo el país; en 2002, el 221, y a partir de 2003 el Liceo ha estado siempre entre los 15 mejores del país en calendario A, en el rango de nivel muy superior y con un puntaje que oscila entre 62 y 63 puntos. Pero este año, el colegio obtuvo el increíble puntaje de 78 puntos y la impresionante cifra de 87,3 puntos en matemáticas, superando incluso al Instituto Alberto Merani, donde estudian los niños genios del país.

Pero hay otros registros impresionantes. Más del 75 por ciento de los estudiantes que se presentan a la Universidad Nacional son aceptados, y, desde 2005, 19 estudiantes han ingresado becados a la Universidad de los Andes, cinco de ellos en Medicina, gracias a su altísimo rendimiento académico. A esto se puede sumar que en las olimpiadas de química que realiza la Universidad Nacional, los estudiantes del Campo David han sido los mejores y han representando a Colombia en las competencias latinoamericanas.

¿Cuál es la fórmula del éxito? Como ocurre en la educación, es la mezcla de varios elementos: métodos propios, alta exigencia académica, respeto mutuo entre alumnos y profesores, trabajo extracurricular y, ante todo, "exigencia, pero con afecto". Salvo algunos libros, el colegio tiene y desarrolla sus propias guías, talleres y módulos desde el grado primero al 11, elementos que permanentemente son ajustados y oxigenados. Además, cuenta con un sistema propio de evaluación que se aplica, mes a mes, en cada una de las asignaturas. Esto, además de mostrar fortalezas y debilidades, hace que los estudiantes estén familiarizados con este tipo de evaluaciones.


El fuerte del colegio está en la enseñanza de las ciencias naturales, biología, química y física. Estas se aprenden inicialmente con lúdicas, pero después con ejercicios intensos y tareas permanentes. En español trabajan en la comprensión lectora y en la construcción de textos y comunicación oral, y a pesar de no ser un colegio bilingüe, se enseña inglés y francés. Sorprende que los alumnos que presentaron la prueba de inglés en el Icfes este año tuvieron resultados superiores a los de la mayoría de colegios bilingües de calendario B.

Las deficiencias, dice el rector Romero frente a sus alumnos de 11, están en el area de filosofía, "pero las vamos a mejorar". Y al preguntarle por el Icfes, este hombre moreno y de gran elocuencia responde: "A nosotros el Icfes no nos trasnocha, nos preocupa la formación integral de los niños y jóvenes, que sean buenos profesionales, padres, esposos, hijos. Y si alguna obsesión tenemos es buscar que nuestros estudiantes puedan ingresar a la Universidad Nacional, porque es el camino para realizar sus sueños, desarrollar su vida profesional".

Aunque suene extraño, en ese colegio los estudiantes imponen el ritmo y demandan más clases y conocimientos a sus maestros. Esta semana, a pesar de que el año ya terminó, más de la mitad de los alumnos se encontraban en clase en los pequeños salones, dispersos en los tres pisos que tiene el plantel. Los de décimo pidieron refuerzo en física, cálculo y termodinámica. Aldo Fernando García, profesor de Ciencias Sociales, dijo que "a pesar de estar en unas instalaciones con limitaciones y privaciones, los profesores lo damos todo, no solo porque los estudiantes lo piden, sino porque se nos puede exigir. Es algo que tenemos interiorizado y estamos listos para eso".

Precisamente este es un tema que puede ser polémico. Al comienzo del bachillerato, el grupo original de quienes se graduaron este año era de 45 estudiantes, pero solo obtuvieron el título de bachilleres 15. Otros 12 vienen en décimo grado, porque perdieron el año e hicieron uso del derecho que tienen los alumnos de repetir un solo año, y los demás dejaron el colegio porque sus familias se fueron a vivir a otra parte o porque no aguantaron el ritmo que se impone en el Campo David.

Al preguntarles a los 15 bachilleres de 2010, tres de los cuales estudiarán becados en Los Andes y los demás en la Nacional, sobre qué le cambiarían al colegio o qué le ajustarían, la respuesta fue categórica: nada. "Ahora vemos el fruto de tanto esfuerzo y sacrificio, y si el modelo ha funcionado para nosotros y nuestros antecesores, pues demuestra que está bien".

Mayra Martínez, alumna de 11, quien estudiará Geografía en la Universidad Nacional, reconoce que el ritmo en el Campo David es pesado. Desde los primeros años los niños entran en una escala creciente de exigencia. A partir del grado 9 hay algunos días en los que las clases no son hasta las tres sino hasta las cinco, y después de llegar a casa y descansar un rato, hay que estudiar hasta las 10 de la noche o más para hacer las tareas del día siguiente. Hay clases algunos sábados o en vacaciones.

Laura Guerrero, quien estudiará Estadística en la Nacional, dice que si bien ella no tuvo el mismo tiempo para tener novio, chatear o ir a rumbas, como algunas vecinas o primas, ya cumplió su sueño de niña de ir a la universidad. Otra de las que está de acuerdo con la exigencia es Alejandra Castillo, hija de una madre cabeza de hogar, quien que en condiciones normales no habría podido ni estudiar ni en la Nacional. Gracias a su impresionante desempeño estudiará becada Medicina en Los Andes.

El rector Romero dice que "en esta localidad, en el que el estrato 3 es el más pudiente, los niños y padres encuentran en el Campo David no solo un camino para realizar sus sueños, sino un oasis de paz y convivencia. Muchos prefieren estar acá en vacaciones que encerrados en un apartamento o en una casa humilde, y estar en las calles. Eso sí, no todo es carga académica -dice el rector-. Damos clases de ritmo y rumba, etiqueta y protocolo, de cómo sentarse y comer en una mesa, de culinaria y hasta de costura… y salimos al campo, a sembrar árboles, a encontrarnos con nuestros orígenes".

Si hay alguna clave secreta es, sin lugar a dudas, las ganas que tienen los niños de buscar a través del conocimiento y la educación el pasaporte de salida de la pobreza o de las limitaciones con las que muchos tienen que convivir."La educación es el único y más amplio sendero para transformar cualquier vida y cualquier sociedad, y eso es lo que somos".

En este momento el colegio tiene 650 estudiantes, 36 maestros, de los cuales 30 son de planta y, a pesar de enseñar en un colegio de bajos ingresos, reciben sus 12 salarios al año y algunas bonificaciones. La fama que ha ido ganando este colegio ha hecho que muchos establecimientos de estrato alto se hayan llevado a algunos de ellos. Y la fama también se ve en la demanda de nuevos estudiantes. Este año se presentaron 411 familias para 65 cupos, y algunos eran de estrato 4 y 5. En este colegio no pasa el alumno, sino la familia, que empieza a hacer parte activa de la formación de sus hijos.

Además de la estricta formación académica, los alumnos del Campo David tienen un alto compromiso social. Por ejemplo, el plantel, con sus recursos y motu proprio, patrocina el proceso pedagógico de tres escuelas rurales de Anolaima en las veredas La Laguna, La Esmeralda y Mesitas del Caballero. "De nada nos sirve tener los mejores resultados si no podemos compartir nuestra experiencia, pero, al parecer, a muchos funcionarios públicos no les interesa".

"¿Si la Ministra de Educación me diera tres minutos, qué le plantearía? Pues no creo que me los dé, pero le plantearía tres ideas: que todos los colegios de Bogotá apadrinaran una escuela rural de Cundinamarca para sacar, sin reemplazar al Estado, del lamentable estado en el que se encuentra la educación allá. Este programa se podría replicar en todas las ciudades y departamentos. Que el impuesto de ICA que pagamos los colegios sea invertido en mejorar la educación, especialmente la rural, y que busquemos la forma de devolverles el corazón a tantos centros educativos públicos que no son colegios, sino depósitos de niños".

¿Cuánto estaría dispuesto a pagar un padre por tener a su hijo en el mejor colegio del país y tener prácticamente la certeza de que al final del bachillerato entrará a estudiar a la Universidad Nacional o la que quiera si tiene la posibilidad de pagar? Para sorpresa de muchos, la pensión en Campo David oscila entre 137.800 y 243.000 pesos, que en muchos casos es difícil de asumir por muchas de las familias. Allí no hay bonos, aportes disfrazados, rifas, bingos ni cuotas. Una lección que muchos colegios deberían aprender.

Tomado de semana.com

24 de noviembre de 2010

La doble cara del exilio de Hurtado




Por León Valencia, 23 de noviembre de 2010

Hizo la tarea saltando barreras éticas y legales, obnubilada por el liderazgo y el poderío de Uribe.

Por el momento es una jugada audaz y salvadora la que han hecho el ex presidente Uribe y su círculo más cercano. Con el exilio alejan de las manos de la justicia a María del Pilar Hurtado, la pieza clave de una conspiración que tiene en su haber presiones y espionaje contra decenas de personas influyentes, confrontaciones con gobiernos vecinos y tres testigos muertos.

Pero también le abren puertas a una intervención más activa de la justicia internacional, a una posición más decidida del gobierno del presidente Santos y a una mayor diligencia de la justicia colombiana. Las reacciones de estos tres días así lo demuestran.
María del Pilar Hurtado asumió las funciones de directora del DAS el 31 de agosto del 2007 y dejó el puesto el 23 de octubre del 2008. Fue el periodo más aciago del gobierno de Uribe.

El momento crucial de la 'parapolítica' y la 'Yidispolítica'. El tiempo en que salió a la luz pública la pavorosa infiltración de los paramilitares en el DAS de la mano de Jorge Noguera. La amenaza de intervención humanitaria de la comunidad internacional para lograr la liberación de Íngrid Betancourt y buscar negociaciones de paz en Colombia.

Ahora hay la suficiente información para concluir que la Casa de Nariño respondió a esta situación buscando, mediante acciones ilegales, información que le permitiera enlodar a la Corte Suprema y promover su cierre, ligar la oposición al terrorismo para buscar su judicialización y acopiar elementos para justificar una confrontación abierta con los gobiernos de Venezuela y Ecuador.

Al parecer, Andrés Peñate, quien oficiaba como director del DAS en ese entonces, no era el hombre que se prestaba de un todo y por todo para esas misiones y entonces decidieron ascender a María del Pilar Hurtado, una funcionaria media y gris, más permeable a halagos y presiones desde el poder.

Hizo la tarea saltando barreras éticas y legales, obnubilada por el liderazgo y el poderío de Uribe. No previó que los crímenes podrían salir a la luz.

La señora María del Pilar Hurtado estaba a punto de reventarse. Los 13 principales funcionarios del DAS vinculados a las investigaciones han entregado pruebas para demostrar que las órdenes de espiar, presionar y golpear venían de ella y de funcionarios directamente vinculados al Presidente de la República, y algunos señalaron que Hurtado les decía que el trabajo era del interés primordial de Uribe. No podía eludir los hechos.

Con la ayuda del presidente panameño, Ricardo Martinelli, Uribe apartó del fuego a Hurtado y ganó un tiempo valioso. Pero volvió a poner en entredicho a la justicia colombiana y desató una situación muy incómoda para el presidente Santos al tender un manto de duda sobre su capacidad para garantizar la seguridad y la vida de los funcionarios del anterior gobierno.

No hay una sola voz relevante en el país que en estos días haya justificado el exilio, y el presidente Santos y la canciller María Ángela Holguín han alertado a los demás gobiernos para que no transiten el camino de las autoridades panameñas, porque en Colombia hay garantías de justicia y seguridad para los acusados por los crímenes cometidos por el anterior gobierno.

Es probable que, como ha ocurrido en anteriores desplantes o agresiones a la justicia, la comunidad internacional arrope con su solidaridad a los tribunales colombianos y estas cortes se sientan conminadas a actuar con rectitud, pero también con celeridad y audacia, hasta concluir los juicios que afectan a Uribe y a su gobierno.

Si esto ocurre, el exilio de Hurtado, que tiene todas las trazas de ser una jugada maestra, puede devolverse como bumerán contra sus gestores.

lvalencia@nuevoarcoiris.org.co

23 de noviembre de 2010

Silver Blaze. A absolver a Uribe










Por MAURICIO BOTERO MONTOYA



Tomado de elnuevosiglo.com

Lunes, 22 de Noviembre de 2010



HAY que absolver al ex presidente de haber puesto al DAS a interferir las comunicaciones de los magistrados, periodistas y opositores. Él ya lo dijo: no tenía ni idea.

La Comisión absolvedora del Congreso ya está aceitada. Además es el mismo engranaje usado en el caso Samper. Es un mecanismo idéntico. Los congresistas compinches hacen de jueces, y una vez absuelto o perdonado el encumbrado reo, ya no podrá ser vuelto a juzgar. Uribe presiona ahora para que lo juzguen pronto y rápido.

Quiere tener tiempo suficiente para participar en las próximas elecciones. Si ya le perdonaron que hubiere enriquecido con abuso de influencias y de información confidencial a sus hijos, de haber hecho partícipe a su suegro en los negociados, ¿por qué hacerlo penar por unas chuzadas de la policía secreta del Presidente? Nada. Si pudo salir indemne del asesinato perpetuado por el Ejército de más de dos mil colombianos a los que reclutaban, asesinaban y presentaban como terroristas “dados de baja en acción”, indemne y sin dar explicaciones, ¿por qué molestarlo ahora por unas meras chuzadas a sus adversarios? Que agradezcan que no son unos de los once colombianos desaparecidos diariamente durante su mandato.

Me comentaba un ex ministro que el único organismo del Gobierno en que el Presidente no puede alegar ignorancia de lo que ocurre es en el DAS. El jefe del DAS tiene comunicación directa con él, sin intermediación alguna de secretarios o funcionarios.

Por si fuera poco desde el 2002 hubo que sacar cuatro directores del DAS acusados de paramilitarismo, corrupción, chuzadas. ¿Cómo alegar que el prolijo ex presidente que ostenta eficiencia pueda decir que no tenía ni malicia de lo ocurrido? Que absuelvan pronto al que pone la cara dura. Faltaba más. No estamos en E.U., donde tumbaron a Nixon por chuzar a la oposición. Estamos ante el señor de El Ubérrimo que chuza, insulta, intimida, obstruye a toda la Rama Judicial y ahora exige que el Congreso lo absuelva prontito. Sin demoras.

En el célebre cuento Silver Blaze de Sherlock Holmes, el detective le explica a un inspector de Scotland Yard, el DAS inglés, que el robo del caballo fue perpetrado por alguien conocido en la pesebrera. ¿Cómo lo sabe? Lo sé por el incidente del perro, contestó. Pero no hubo ningún incidente esa noche, respondió el funcionario. Precisamente por eso, le dijo Holmes.

La ausencia de intervención presidencial eficaz durante ocho años en un organismo adjunto, tras escándalos que tumban a cuatro directores, es más que suficiente prueba de un crimen por omisión. Así al menos lo entendía Sherlock Holmes.


22 de noviembre de 2010

Sandeces de Martinelli


Tomado de elnuevosiglo.com

*Se mantiene la afrenta a Colombia
*Gobierno debe salir del mutismo



Reaccionamos de inmediato, el sábado anterior, al asilo panameño y la inmunidad otorgada a la subjúdice ex jefa de Inteligencia del Gobierno Uribe, María del Pilar Hurtado, por todo lo que calificamos de afrenta a Colombia, misil contra la justicia nacional y la “Operación Jaque” a que ha sido sometido el Gobierno del señor Presidente Juan Manuel Santos. Hay allí una maniobra aleve contra el país, sus instituciones, su democracia y la libre autodeterminación de los pueblos, que no sólo contraviene múltiples convenios internacionales, sino particularmente los pactos sobre asilo territorial y diplomático firmados en 1954, en Caracas, y desarrollados hasta el Acuerdo de Cartagena de 1984. Una especie de prevaricato internacional, insistimos, al volver las acciones ordinarias de la justicia colombiana en delito político; un prevaricato que no debe ni puede contar con el aval y la aquiescencia de Santos quien como Jefe de Estado encarna la personería jurídica colombiana y a quien corresponde ante el mundo, según la Carta Magna, la defensa de “la soberanía…, la independencia y la honra de la Nación”, inclusive respaldándose en la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, con asiento de todos los expresidentes recientes y antiguos.


El presidente panameño, Ricardo Martinelli, ha dicho que es una acción soberana de su país. Soberana, sí, pero no sólo inamistosa sino improcedente e ilegal. Y así lo es porque está en su derecho, según el Convenio que aduce, de asilar a los perseguidos políticos, pero en ningún caso, como nace de la misma ley, a quienes están incursos en acciones judiciales por delitos simples, menos si son agravados, como los de Hurtado. No sólo lo dicen los convenios firmados por Panamá, sino el mismo pacto de San José común a todos los latinoamericanos. Ante ello, Martinelli dice que habló con Hurtado. Ni siquiera con la embajadora colombiana, ex colega de Gobierno de ella, salvo que lo hubieran hecho y así pasado por la faja a la Canciller que no fue informada ni por él o los funcionarios colombianos. Y en esa simple conversación de Hurtado y Martinelli se llevan de tajo a la justicia, disque porque le ayudó en algún caso. Tenía que saber o informarse, al hablar con ella, de que ya el Procurador la destituyó y sancionó, y la Fiscalía había anunciado decisiones una vez logrado todo el acervo, donde reposan testimonios de inculpados a décadas de cárcel, y que apenas terminó de nutrirse hace quince días con las declaraciones y documentos de nuevos testigos para respetarle el debido proceso.


El señor Martinelli cree que son perseguidores políticos todo el Gobierno Santos, el Procurador, el Fiscal, los jefes de los partidos, y los colombianos de bien. ¡Qué atropello a la razón! Deberá saber que no por haber dado asilo a tanto orate latinoamericano la soberanía panameña puede afectar la de Colombia. Y en materia grave, porque está obstaculizando las acciones judiciales ordinarias de un país que lucha por recuperar su norte y en lo que se interpone, prestándose a jugadas de baja índole. El gobierno colombiano, pues, tiene que ir más allá de las crípticas declaraciones iniciales. Hasta el momento ha preponderado el mutismo, pero es menester la defensa nacional, no en el sentido bélico, sino en el de la alta política, la que exige ponerse a tono con las responsabilidades históricas, la que mide la corteza de un estadista en cuanto noción de Estado, la que no contemporiza con quienes pretenden salvar su pellejo a costa de la República en alianza con gobiernos cómplices. Suficiente es con la injusta mácula que se ha cernido sobre el país por otras causas para caer ahora en semejante estropicio de aceptar los díscolos e interesados dictámenes de un gobierno que sabía que Hurtado estaba incursa en delitos comunes propiciados desde el mismo Estado, lo que difiere de cualquier asilo anterior. Caben pues los requerimientos del artículo 11 del Convenio de Asilo Territorial, de manera que Martinelli recapacite ante el alud de evidencias o definitivamente se declare enemigo de Colombia.


Urge, pues, una actitud gubernamental franca. Que si débil, frágil, dubitativa, como viene siendo, mandará el beneplácito a otros países, y el mismo Panamá, de que pueden abrirse todos los santuarios de impunidad bajo los pretextos más inverosímiles y espurios. Y si fuerte, vigorosa, viril, como diría Enrique Santos, estaría demostrando el talante democrático, justo e internacionalista que pretende. No es el tiempo de ser neutrales ni indiferentes.

21 de noviembre de 2010

Un cuento de burros...

Anónimo


En una oportunidad se le preguntó a un consultor financiero qué es lo que había pasado en la crisis financiera global y cómo lo podría explicar de la manera más fácil posible. Este consultor respondió de la siguiente manera:

Un señor se dirigió a una aldea donde nunca había estado antes y ofreció a sus habitantes 100 euros por cada burro que le vendieran. Buena parte de la población le vendió sus animales. Al día siguiente volvió y ofreció mejor precio, 150 por cada burrito, y otro tanto de la población vendió los suyos. A continuación ofreció 300 euros y el resto de la gente vendió los últimos burros. Al ver que no había más animales, ofreció 500 euros por cada burrito, dando a entender que los compraría a la semana siguiente y se marchó. Al día siguiente mandó a su ayudante con los burros que compró a la misma aldea para que ofreciera los burros, esta vez a 400 euros cada uno.

Ante la posible ganancia a obtener la semana siguiente, todos los aldeanos compraron sus burros a 400 euros y quien no tenía el dinero lo pidió prestado. De hecho, compraron todos los burros de la comarca. Como era de esperar, este ayudante desapareció, igual que el señor, y nunca más se les vio.

De inmediato, la aldea quedó llena de burros y de endeudados. Los que habían pedido prestado, al no vender los burros, no pudieron pagar el préstamo. Quienes habían prestado dinero recurrieron al Ayuntamiento diciendo que si no cobraban, se arruinarían ellos; entonces no podrían seguir prestando y se arruinaría todo el pueblo.

Para que los prestamistas no se arruinaran, el Alcalde, en vez de dar dinero a la gente del pueblo para pagar las deudas, se lo dio a los propios prestamistas. Pero éstos, ya cobrado gran parte del dinero, no perdonaron las deudas a los del pueblo, que siguió igual de endeudado. El Alcalde dilapidó el presupuesto del Ayuntamiento, el cual quedó también endeudado. Entonces se pide dinero a otros ayuntamientos; pero éstos le dicen que no pueden ayudarle porque, como está en la ruina, no podrán cobrar después lo que le presten.

Resultados:
Los vivos del principio, forrados de dinero. Los prestamistas, con sus ganancias resueltas y un montón de gente a la que seguirán cobrando lo que les prestaron más los intereses, incluso adueñándose de los ya devaluados burros con los que nunca llegarán a cubrir toda la deuda. Mucha gente arruinada y sin burro para toda la vida. El Ayuntamiento, igualmente arruinado.

¿Qué pasó al final? Para solucionar esto y salvar a todo el pueblo, el ayuntamiento bajó el sueldo a sus funcionarios."

Esta historia está inundando Internet hace más de un mes. Impactante historia que propone una contrastación que, desafortunadamente, se asemeja a la realidad; una realidad que debemos contribuir en cambiar.